Hoy en día, cada persona proyecta en él su propia experiencia. Algunas interpretaciones comunes son:
Un homenaje discreto: cada banda puede simbolizar a un ser querido, un recuerdo o un ciclo de vida (duelo, renacimiento).
Una dualidad interior: equilibrio entre dos fuerzas (cuerpo y espíritu, pasado y futuro). El espacio vacío se convierte en frontera o en un silencio sagrado.