Estas chuletas de cerdo en olla de cocción lenta, con una corteza deliciosa y solo cuatro ingredientes, son una verdadera joya escondida para la semana: un plato que parece de toda la vida. Es una mezcla de clásicos de festivales comunitarios, guisos contundentes del Medio Oeste y un método de cocción sofisticado. La idea de usar un relleno sazonado como corteza probablemente proviene del mismo concepto económico que nos dio las chuletas de cerdo empanizadas y las cortezas gratinadas: tomar un ingrediente que siempre tienes a mano, agregarle humedad y grasa, y dejar que se vuelva crujiente y sabrosa. Aquí es donde la olla de cocción lenta hace la mayor parte del trabajo: las chuletas de cerdo se ablandan, mientras que la cobertura absorbe los sabores y forma una corteza rica, casi gratinada. Es la receta perfecta si se te antoja comida que sienta bien y que casi no requiere esfuerzo. Esto es especialmente tentador si te encantan los sabores de un festín, pero prefieres disfrutarlos un martes por la noche.
Simplemente vierta la mezcla seca encima y este delicioso manjar de cocción lenta estará listo.