4. No te aísles completamente de los demás
Vivir solo no significa desaparecer del mundo.
La soledad y el aislamiento no son lo mismo, y el aislamiento puede ser peligroso.
Nadie debería vivir en una situación en la que algo pueda ocurrir y nadie se dé cuenta. El silencio absoluto no es independencia; es vulnerabilidad.
Cuatro cosas que siempre deberías hacer
5. Ordena tu casa todos los días, aunque sea un poco
No esperes a tener motivación. Empieza simplemente.
Veinte minutos son suficientes para:
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lavar los platos
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ordenar una mesa
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recoger lo que está a la vista
Un entorno ordenado permite que la mente descanse. A menudo la acción crea la motivación, no al revés.