¿Despiertas con el pijama empapado?
Los sudores nocturnos que sueles atribuir al estrés o a las hormonas pueden ser un signo de una caída brusca del azúcar en la sangre.
En respuesta a este desequilibrio, el cuerpo libera adrenalina, lo que provoca una transpiración intensa.
Si este fenómeno ocurre con frecuencia, debes prestarle mucha atención, ya que puede indicar episodios de hipoglucemia nocturna.