Cuando un bebé llega al mundo genera felicidad e ilusión en todo su entorno. A causa de ello, es normal que cada uno de los seres queridos quiera ir a conocerlo de inmediato y demostrarle todo su amor.
Sin embargo, es fundamental que los padres sepan tomar precauciones. Pues el contacto desmedido le puede contagiar infecciones complejas al recién nacido.
Así lo sabía Holly Cruokshans y su esposo, una pareja que durante mucho tiempo había querido tener un bebé, pero no había podido. No obstante, finalmente pudieron cumplir el sueño que tanto anhelaban.
La pareja se caracterizaba por tener una gran cantidad de amigos y familiares. A causa de ello, cuando se enteraron de la noticia, comenzaron a visitar el hogar periódicamente.
La pareja les recalcaba en todo momento a los visitantes que no fueran a besar a la bebé para prevenir el contagio de un virus. Sin embargo, los mismos padres no podían resistirse a demostrarle su afecto.