Piensa en la última vez que pelaste una mandarina o una naranja fresca. Ese momento en que la cáscara se rompe y el aroma cítrico explota en el aire y en las manos. Hubo algo en ese segundo, una sensación de levedad, casi de alivio físico, que la mayoría de personas sienten pero no pueden explicar.
No es nostalgia ni asociación con recuerdos felices aunque eso también contribuye. Es neuroquímica pura. Tu cerebro acaba de recibir una señal molecular que activa su sistema de recompensa.
Los cítricos, y especialmente la mandarina (Citrus reticulata), han sido parte de la medicina y la ceremonia en culturas que van desde la China imperial hasta el mundo árabe medieval, desde la medicina ayurvédica hasta los rituales de los pueblos indígenas de América del Sur. En prácticamente todas esas tradiciones, los cítricos aparecen asociados a los mismos usos: levantar el ánimo, calmar la ansiedad, purificar el ambiente y "abrir el corazón".
Recent Articles
Increíble colágeno casero 2 ingredientes, DETALLES EN EL COMENTARIO AZUL
Dos alimentos causan cáncer (¡sorprendente!).............ves mas
Cinco años después de la vacuna contra el 19 Estas 5 consecuencias afectarán especialmente a las personas mayores...ves mas