Paso 1: El color de la piel. Si vas a consumirla el mismo día, elige guayabas con una piel de color verde amarillento. Si están completamente verdes, aún les falta madurar; si están muy amarillas y blandas, ya se encuentran pasadas.
Paso 2: La prueba del aroma. La guayaba madura tiene un olor dulce y penetrante que se siente incluso a la distancia. Si no huele a nada, es señal de que fue recolectada antes de tiempo.
Paso 3: Firmeza al tacto. Presiona suavemente la fruta con los dedos. Debe ceder un poco pero mantenerse firme. Evita las que tengan manchas oscuras muy profundas o grietas.
Paso 4: Consumo ideal. Lávala muy bien con agua. Puedes comerla entera (con todo y piel, donde se concentra mucha fibra) o prepararla en deliciosos jugos naturales, batidos o mermeladas caseras sin refinar.
Recent Articles
8 remedios caseros para bajar los triglicéridos altos
Té de orégano: para qué sirve (10 beneficios) y cómo prepararlo
Maravilloso, caótico y gratificante: Cómo cambia la vida de las personas al convertirse en padres