La medicina tradicional china relaciona la ira crónica con una función hepática deficiente. Sin tratamiento, la inflamación, que suele ser la etapa inicial de enfermedades como la cirrosis y la hepatitis, puede dañar el hígado . Cuando este órgano falla, deja de eliminar las sustancias tóxicas del cuerpo. La acumulación de toxinas puede provocar encefalopatía hepática, un trastorno cerebral que causa cambios de personalidad y pérdida de control.
¿Podría ser síndrome premenstrual o menopausia?
Algunos hombres podrían bromear al respecto, pero la agitación que siente una mujer durante su menstruación es real. En el caso del trastorno disfórico premenstrual (TDPM), una forma más intensa pero menos frecuente del síndrome premenstrual (SPM), la ira puede ser extrema. Los niveles de estrógeno y progesterona (hormonas) disminuyen la semana anterior a la menstruación. Esto, a su vez, puede afectar los niveles de serotonina. La disminución hormonal también explica los cambios de humor asociados con la menopausia.
¿Podría ser un derrame cerebral?
Un derrame cerebral puede dañar físicamente el cerebro . Si afecta la zona responsable de las emociones, puede provocar cambios en el comportamiento, como un aumento de la irritabilidad. Este cambio es típico tras un susto tan impactante.
¿Podría tratarse de hipertiroidismo?
El hipertiroidismo se produce cuando la glándula tiroides produce demasiada hormona tiroidea. Esta hormona influye directamente en el estado de ánimo, y se asocia con un aumento de la tensión y la ansiedad. Se trata con medicamentos.
¿Podría tratarse de la enfermedad de Wilson?
Este raro defecto genético provoca una acumulación de cobre en el hígado o el cerebro. Si la enfermedad afecta al lóbulo frontal del cerebro, que está relacionado con la personalidad, puede causar irritabilidad y furia.
Si cree que alguna de estas afecciones o tratamientos podría estar causando su ira, hable con su médico.
¿Necesitas ayuda para controlar tu ira? Pídele a tu médico que te derive a un terapeuta.
Aquí tienes otros consejos útiles:
- Prueba con la respiración profunda y el diálogo interno positivo.
- Expresa tus sentimientos y busca el apoyo de los demás.
- Lleva un registro de tus pensamientos de enojo.
- Aprende a hacerte valer de forma sana y productiva.
- Busca el humor en las situaciones.