Existen dos grandes grupos de medicamentos de uso común que suelen asociarse con este riesgo si no se administran bajo estricto control médico:
1. **Ciertos anticonceptivos orales combinados:** Las pastillas que contienen hormonas (especialmente las de tercera y cuarta generación que combinan estrógenos y ciertas progestinas como la drospirenona) han sido señaladas por aumentar ligeramente el riesgo de tromboembolismo venoso en comparación con las versiones más antiguas.
2. **Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) a dosis altas:** El uso prolongado e indiscriminado de algunos analgésicos y antiinflamatorios fuertes puede alterar el equilibrio de la agregación plaquetaria y elevar la presión arterial, incrementando el riesgo de eventos trombóticos.