Los coágulos sanguíneos son masas que se forman cuando la sangre se coagula. Si bien son útiles para detener hemorragias cuando te cortas, cuando se forman dentro de las venas o arterias profundas (trombosis venosa profunda) pueden desprenderse y viajar hasta los pulmones, provocando una embolia pulmonar, o hacia el cerebro, causando un accidente cerebrovascular. Las hormonas sintéticas y ciertos compuestos químicos pueden alterar los factores de coagulación naturales de la sangre, volviéndola más "espesa" o propensa a estancarse.
La pastilla que millones toman a diario y que la ciencia ahora vincula con coágulos silenciosos