Para potenciar el efecto de estos remedios, es fundamental mantener una hidratación óptima bebiendo suficiente agua durante el día, ya que esto ayuda a mantener las secreciones más líquidas. Asimismo, el uso de un humidificador en la habitación durante la noche puede evitar que las vías respiratorias se resequen, garantizando un descanso reparador.
Si los síntomas persisten por más de dos semanas o van acompañados de fiebre alta, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud.