Además, es una fuente natural de magnesio, un mineral indispensable en múltiples procesos del organismo.
Interviene en la función muscular, la relajación corporal y la producción de energía diaria.
Respecto al colesterol LDL, la fibra soluble presente en la linaza puede unirse a parte del colesterol en el intestino.
Así se limita su absorción y se facilita su eliminación a través del sistema digestivo.
En cuanto al control de la glucosa, su fibra ayuda a que los carbohidratos se digieran y absorban más lentamente.
Esto contribuye a evitar elevaciones rápidas y favorece niveles más constantes después de las comidas.
Los huesos también se ven beneficiados gracias a su aporte de magnesio, fósforo y compuestos de origen vegetal.
✅ Por qué la linaza molida debería estar presente en tu dieta