Estos nutrientes participan en el mantenimiento de una estructura ósea firme con el paso del tiempo.
La linaza molida resulta más aprovechable que la semilla entera, ya que al triturarla se rompe su cáscara externa.
De este modo, el cuerpo puede absorber mejor su fibra, sus grasas saludables y sus minerales, en lugar de que la semilla atraviese el sistema digestivo casi intacta.
Recuerda que una cantidad adecuada es entre 20 y 30 gramos al día.
✅ Por qué la linaza molida debería estar presente en tu dieta