Por otro lado, lo que puede perjudicarla:
La deshidratación, el estrés constante y el descanso insuficiente hacen que el intestino se vuelva más lento y reactivo
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El estrés incrementa el cortisol y puede alterar la motilidad intestinal, generando molestias, inflamación y cambios en la frecuencia de evacuación.
Acostarte inmediatamente después de comer puede favorecer el reflujo, ya que el contenido del estómago asciende con mayor facilidad.
Comer con prisa provoca que ingieras aire y dificulta la correcta digestión, causando pesadez y gases.
Los productos ultraprocesados, el exceso de azúcares y las harinas refinadas afectan negativamente la microbiota ![]()
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Suelen ser pobres en fibra y ricos en aditivos, lo que reduce la diversidad de bacterias beneficiosas.
📝 Toma nota de lo que en realidad ayuda a mejorar tu digestión y evita lo que empeora la digestión