Seguro que más de una vez has oído decir que los ajos y la miel son joyas nutricionales naturales, repletas de propiedades saludables. Lo que tal vez no sabes es que de su unión nace un remedio milenario al que se le atribuyen diversos beneficios para la salud.
Los ajos fermentados en miel son un alimento probiótico de sabor suave (dulce con un toque ácido) que, además de cuidar la microbiota, aúna las propiedades antimicrobianas del ajo y las antioxidantes de la miel. Además, cuenta con la ventaja de que puede prepararse fácilmente en casa. ¿Te animas a probarlo?