Las tres señales del cuerpo que predicen cuándo una persona está cerca de morir
La muerte natural se produce como resultado de un proceso morboso inherente al ser humano, atribuida a una enfermedades, el mal funcionamiento interno corporal o el envejecimiento en sí, sin estar influenciada por factores o agentes externos. De esta forma, se considera natural un fallecimiento en el que se han producido alteraciones degenerativas, infecciosa o bioquímicas en el cuerpo.