El primero de ellos se puede ver en la piel de las rodillas, los pies o las manos, ya que estas partes del cuerpo se vuelven de color pálido, gris o morado, así como presentar manchas. Estos suelen indicar que la muerte ocurrirá en cuestión de días e incluso horas.
Esto se debe a que puede haber un fallo orgánico o una mala circulación, especialmente en personas gravemente enfermedad o en cuidados paliativos. Mientras que el morado puede indicar que la circulación se ralentiza, la palidez está relacionada con la falta de oxígeno en sangre. Asimismo, también estas partes del cuerpo se vuelven frías, sobre todo las manos y pies, ya que el cuerpo prioriza la llegada de sangre a otros órganos.