Otro signo que nos da el cuerpo son los ojos hundidos o vidriosos, ya que tienden a hundirse y perder brillo en la última etapa de la vida. En muchos casos, las pupilas dejan de reaccionar a la luz, y la falta de oxigeno y deshidratación que experimenta el cuerpo provoca que el cuerpo pierda líquidos y la circulación disminuya, de tal manera que los tejidos que rodean los ojos pierden soporte.
Las tres señales del cuerpo que predicen cuándo una persona está cerca de morir