6. Ackee (Jamaica)
Es la fruta más representativa de Jamaica, pero también una de las que más problemas genera a los turistas: se llama ackee y es una fruta verdaderamente única, con una piel que cambia de verde a rojo brillante al madurar y un interior con semillas grandes y pulpa carnosa amarilla que las rodea. Lo que muchos turistas desconocen es que nunca debe consumirse verde ni crudo, ya que en su interior contiene opoglicina A, una sustancia tóxica que provoca sobre todo vómitos constantes, pero también visión borrosa y, en los casos más graves, convulsiones. El ackee solo se consume maduro, es decir, cuando se abre naturalmente, tras hervirlo durante unos minutos: así es como se utiliza mucho en la gastronomía jamaicana, especialmente en el plato tradicional de pescado salado. Sin embargo, muchos turistas aún desconocen el ackee, hasta el punto de que las molestias que causa se han convertido en un verdadero síndrome conocido como la Enfermedad de los Vómitos de Jamaica.
7. Mochi (Japón)
Probablemente nunca le parecieron peligrosos al comerlos en un restaurante, pero el mochi japonés causa más víctimas de las que imagina. Estos pequeños y deliciosos dulces, bolitas de arroz glutinoso que se trituran y se machaca para obtener una pasta blanca y suave, se preparan con diversos rellenos (frijoles rojos, helado, cremas) y en Japón se suelen comer en Nochevieja. Pero ¿qué los hace tan peligrosos? El problema es su textura elástica, que dificulta su masticación, hasta tal punto que en los últimos años parece que en Japón se han registrado numerosas muertes por asfixia causadas por el mochi, especialmente entre personas mayores de 65 años, que tienen más dificultad para masticar la pasta de arroz glutinoso.