Consejos adicionales para prevenir accidentes cerebrovasculares:
Reducir la sal, el azúcar y los alimentos procesados.
Haga ejercicio regularmente y manténgase activo.
Deje de fumar y limite su consumo de alcohol.
Controle el estrés y realice chequeos médicos regulares.
En resumen:
Prevenir un derrame cerebral no requiere una transformación radical de tu estilo de vida; a veces, empieza por lo que comes. Al incorporar más de estos alimentos que protegen el cerebro a tu rutina diaria, estás invirtiendo en un futuro más sano y fuerte. Tu cerebro (y tu corazón) te lo agradecerán.