Estas chuletas de cerdo son deliciosamente sustanciosas y satisfactorias, así que me gusta servirlas con una guarnición que equilibre el sabor. Un cremoso puré de papas o fideos con mantequilla absorben a la perfección los jugos del relleno. Una verdura verde sencilla (judías verdes al vapor, coles de Bruselas asadas o una ensalada fresca con un aderezo ácido) es un poco más ligera, equilibrando la riqueza del plato. Si prefieres la comida reconfortante y algo típico del Medio Oeste, puedes servir puré de manzana o manzanas asadas; su suave dulzura armoniza de maravilla con el sabroso relleno y el cerdo. Y si cocinas para mucha gente, los bollos calientes o el pan crujiente son perfectos para absorber la salsa restante de la cazuela.
Simplemente vierta la mezcla seca encima y este delicioso manjar de cocción lenta estará listo.