Cómo eliminar y prevenir el sarro de los dientes

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Según la Asociación Dental Americana (ADA), la frecuencia de las limpiezas dentales debe adaptarse a la salud bucal de cada persona y a las recomendaciones de su dentista. En términos generales, se sugiere realizarlas una o dos veces al año. No obstante, algunos pacientes pueden necesitarlas de manera más frecuente, como aquellos que:

  • Son fumadores
  • Tienen diabetes
  • Sufren de boca seca
  • Tienen los dientes apiñados
  • Padecen enfermedad de las encías
  • Son propensos a la acumulación de placa y sarro
  • Tienen dificultades físicas o limitaciones que les impiden llevar a cabo una rutina de higiene dental adecuada

6 formas de controlar el sarro de los dientes

Como hemos detallado, una vez que se ha formado, no es posible eliminar el sarro de los dientes, a menos que se acuda al dentista para recibir un tratamiento profesional. Pese a esto, hay varias estrategias que pueden realizarse en el hogar para controlar o prevenir su formación.

El objetivo principal es controlar la placa bacteriana y evitar que se acumule. Una boca limpia, sin depósitos de residuos, reduce las posibilidades de que los minerales tengan dónde precipitar y formar más cálculo.

Estas son algunas medidas que no deberías pasar por alto si quieres controlar el sarro en casa.

1. Cepilla bien tus dientes

Para eliminar la placa bacteriana es necesario cepillar los dientes de manera correcta. Esto implica usar la técnica adecuada, asegurándose de limpiar las superficies internas, externas y las caras masticatorias de todos los elementos presentes, así como la lengua. El cepillado debe durar al menos dos o tres minutos y realizarse dos o tres veces al día, para garantizar una higiene bucal óptima.

Los cepillos de dientes eléctricos, en especial aquellos con movimientos oscilantes-rotatorios, son más eficaces para reducir la placa y la inflamación de las encías. Su diseño permite una limpieza más profunda y eficiente en comparación con los manuales. Optar por estos artefactos puede ser una gran ayuda para controlar el sarro.

2. Elige la pasta de dientes adecuada

La selección de una pasta dental con flúor es fundamental para la protección contra el sarro. Este mineral, además de fortalecer el esmalte dental y hacerlo más resistente a los ácidos que originan las caries, interfiere con la formación de la placa bacteriana.

Además, algunas pastas dentales están formuladas específicamente para controlar el sarro. La inclusión de ingredientes como el aragonito, los pirofosfatos de potasio y de sodio, sales de zinc y el triclosán contribuiría a prevenir su formación.

Por otro lado, las pastas formuladas con bicarbonato de sodio son capaces de controlar la placa y tienen una leve acción abrasiva que puede mejorar la eliminación de residuos sin dañar los dientes. Sin embargo, es importante utilizar productos formulados con este ingrediente, avalados por organismos que certifiquen su seguridad, en lugar de aplicarlo de manera directa o sin supervisión odontológica.

3. Limpia entre diente y diente

La placa bacteriana que se acumula entre diente y diente no puede ser eliminada por el cepillo dental. De esta manera, si no se realiza una higiene interdental adecuada, es probable que se calcifique y se transforme en sarro.

El hilo dental y los cepillos interdentales son eficaces para acceder a las áreas entre los dientes y debajo de la línea de las encías, eliminando los restos de comida y placa que allí se alojan. Su uso regular previene la formación de sarro, manteniendo las encías saludables, reduciendo la inflamación y el riesgo de enfermedades periodontales.

También puedes valerte de un irrigador bucal. Estos dispositivos utilizan un chorro de agua a presión capaz de acceder a los espacios entre los dientes y por debajo de la línea de la encía para eliminar bacterias y residuos. Cuando se usan de manera regular y adecuada, son muy eficaces para reducir la placa.

4. Utiliza enjuague bucal

El uso de enjuagues bucales que contienen agentes antibacterianos, como el cetilpiridinio, la clorhexidina o ciertos aceites esenciales, es una medida eficaz para reducir la acumulación de placa. Estos productos inhiben el crecimiento de bacterias orales y son un complemento útil al cepillado y al hilo dental.

Los enjuagues deben usarse junto con el cepillado y el uso del hilo dental y no reemplazan a estas prácticas de higiene.

Los colutorios con digluconato de clorhexidina son efectivos en el control de la placa y la reducción de la inflamación gingival. Sin embargo, su uso prolongado no se recomienda más allá de dos semanas, ya que pueden provocar efectos secundarios como la tinción temporal de los dientes y la lengua, así como cambios en el sentido del gusto.

Elige siempre un enjuague con el sello de aprobación de la ADA u otro organismo de regulador que garantice que su eficacia está probada y es seguro para usar.

5. Come sano

Limitar el consumo de alimentos azucarados y ricos en almidón ayuda a reducir el ambiente propicio para el crecimiento de las bacterias que producen la placa. Incorporar frutas y verduras frescas en la dieta no solo promueve una masticación vigorosa que aumenta la producción de saliva, sino que también ayuda a mantener la boca limpia.

Además, una adecuada ingesta de agua contribuye a la salud bucal al ayudar a eliminar los restos de comida y las bacterias.

6. Evita el tabaco

Fumar está asociado con un mayor riesgo de acumulación de sarro y enfermedades periodontales. Este hábito seca la boca, favorece la proliferación de bacterias y complica el control de la placa.

Dejar de fumar no solo mejora la salud general, sino que también reduce la acumulación de sarro, las manchas en los dientes y previene complicaciones más graves como la periodontitis y el cáncer oral.

¿Los remedios caseros funcionan para eliminar el sarro?

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