La inflamación crónica no se queda quieta. Avanza. Y dependiendo de tu eslabón débil, termina expresándose como una de las enfermedades del siglo XXI:
Enfermedad cardiovascular. El inflammaging es uno de los predictores principales de infarto y derrame cerebral, incluso por encima del colesterol. La PCR elevada predice eventos cardiovasculares mejor que muchos otros marcadores tradicionales.
Diabetes tipo 2. La resistencia a la insulina es, en su raíz, un proceso inflamatorio. El TNF-alfa y la IL-6 bloquean los receptores de insulina, generando hiperglucemia crónica.
Deterioro cognitivo. La inflamación crónica daña la barrera hematoencefálica, permite que moléculas inflamatorias entren al cerebro, y acelera la pérdida de neuronas. Es uno de los mecanismos centrales del envejecimiento cerebral acelerado.
Cáncer. La conexión entre inflamación crónica y cáncer fue descrita por primera vez por Rudolf Virchow en 1863. La ciencia moderna confirmó que tejidos crónicamente inflamados tienen mayor riesgo de transformación maligna por daño al ADN repetido.
Enfermedades autoinmunes. Lupus, artritis reumatoide, Hashimoto, esclerosis múltiple, todas comparten un sustrato inflamatorio crónico previo a su aparición clínica.
Depresión y ansiedad. Hoy se considera que un porcentaje alto de las depresiones tienen base inflamatoria. Las citoquinas en el cerebro alteran neurotransmisores como serotonina y dopamina.
Osteoporosis y sarcopenia (pérdida de músculo). El hueso y el músculo se mantienen jóvenes con señales antiinflamatorias. Cuando dominan las inflamatorias, ambos tejidos se degeneran (7).
Por qué la medicina convencional no ataca la raíz
Recent Articles
La menopausia no llega de un día para otro: estas señales pueden aparecer años antes y muchas mujeres las confunden con estrés o cansancio.
La Planta Humilde Del Patio Con Grandes Beneficios Medicinales…
Vick VapoRub con un diente de ajo: el curioso remedio casero que está sorprendiendo a muchas personas… 👀🔥 . ve al primer comentario de letras azules 👇 💬