2. Estás cansado todo el tiempo (incluso después de dormir bien)
Dormiste bien, tomaste café… pero aún te sientes sin energía.
El exceso de azúcar afecta tu energía a nivel celular.
Con el tiempo, provoca resistencia a la insulina, lo que impide que las células utilicen la glucosa como fuente de energía.
Resultado:
Fatiga crónica, niebla mental y baja resistencia física.