️La piel refleja lo que comes —y el azúcar es su peor enemigo.
Cuando consumes azúcar, aumenta la insulina y el IGF-1 (factor de crecimiento similar a la insulina), lo que:
Incrementa la producción de grasa
Desencadena inflamación
Acelera el recambio de células cutáneas
Esto crea el ambiente perfecto para el acné, especialmente en rostro, pecho y espalda.