Investigaciones publicadas en revistas como Nutrients indican que niveles adecuados de magnesio se asocian con una mejor regulación de la presión arterial y menor rigidez arterial, factores que favorecen una circulación más fluida.
En adultos mayores, la absorción de magnesio disminuye debido a cambios intestinales, y muchas personas de 70 años o más presentan deficiencias sutiles que impactan la energía diaria.