El magnesio es un mineral esencial que participa en más de 300 reacciones bioquímicas de nuestro cuerpo. Es el gran regulador silencioso: relaja los músculos (aliviando dolores y calambres óseos), calma el sistema nervioso (combatiendo la ansiedad y la depresión), mejora la sensibilidad a la insulina (ayudando a controlar la diabetes) y activa la circulación (eliminando ese peso tan molesto). Cuando nuestros niveles están bajos, el cuerpo empieza a enviar señales de ayuda en forma de estas dolencias.
Lo mejor es que no necesitas suplementos sintéticos complejos. La naturaleza y tu cocina pueden ofrecerte magnesio en una forma deliciosa y fácil de absorber. Aquí te comparto tres recetas sencillas para incorporar este mineral a tu vida.