4. Frutos secos y semillas
Las almendras, las semillas de sésamo, las semillas de chía y los anacardos no son las principales fuentes de calcio, pero aportan magnesio y muchos micronutrientes importantes que intervienen en el metabolismo óseo.
Además, los frutos secos contienen grasas insaturadas beneficiosas para la salud cardiovascular. Consumidos con moderación, ayudan a completar una dieta equilibrada y a mantener una buena salud general.