Frutas como las naranjas, pomelos, mandarinas y guayabas aportan vitamina C, un nutriente esencial para la síntesis de colágeno.
El colágeno es un componente fundamental del tejido óseo, ya que ayuda a que los huesos no solo se mantengan fuertes, sino también flexibles y duraderos. Como resultado, la estructura ósea se conserva mejor a lo largo del tiempo.