15. Dolor en la espalda baja o costados
El dolor persistente puede ser signo de infección, cálculos o enfermedad renal poliquística.
16. Cambios en el color de la piel
Un tono grisáceo o amarillento puede indicar acumulación de desechos. La piel refleja lo que ocurre dentro de ti.
17. Picazón persistente
Más allá de la resequedad, puede ser síntoma de exceso de toxinas en sangre. El alivio llega cuando los riñones vuelven a filtrar adecuadamente.
18. Pérdida de peso inexplicable
La falta de apetito o las náuseas causadas por problemas renales pueden hacerte bajar de peso sin razón.