¿Quiénes están en riesgo?
Cualquiera puede enfrentar problemas renales, pero los factores como la presión alta, la diabetes, la deshidratación o una dieta rica en alimentos procesados aumentan el riesgo.
Actuar con conciencia no se trata de miedo, sino de reconectar con tu cuerpo y cuidarlo.
Estos síntomas pueden parecer menores al principio, pero su persistencia puede ser el modo en que tus riñones piden ayuda.
1. Fatiga persistente
Tus riñones producen eritropoyetina, una hormona que estimula la creación de glóbulos rojos.
Cuando su función disminuye, aparece anemia, y te sientes agotado incluso tras descansar. Detectarlo a tiempo puede devolverte tu energía.