8. Presión arterial elevada
Los riñones ayudan a regular la presión arterial; si están dañados, esta puede subir. Controlarla protege tanto al corazón como a los riñones.
9. Falta de aire
La retención de líquidos en los pulmones o la anemia renal pueden dificultar la respiración. Si notas esto, busca atención médica pronto.