3. Piel seca o con picazón constante
Los riñones sanos equilibran minerales como el calcio y el fósforo.
Cuando fallan, la piel puede volverse reseca, escamosa o con picazón persistente.
4. Micción nocturna frecuente
Levantarte varias veces a orinar (nocturia) puede ser señal de problemas renales o urinarios. Revisar esta señal puede ayudarte a recuperar un sueño tranquilo.
5. Orina espumosa
El exceso de proteína en la orina (proteinuria) produce burbujas o espuma persistente. Una alerta de posible daño renal.