7 señales de un flujo linfático deficiente
1. Hinchazón en manos, pies o tobillos (edema)
Una de las señales más visibles del mal drenaje linfático es la hinchazón en las extremidades.
Si notas hinchazón, rigidez o que tus anillos se ajustan más de lo normal, puede deberse a acumulación de líquido por un sistema linfático lento.
2. Enfermedades o infecciones frecuentes
El sistema linfático alberga glóbulos blancos que combaten las infecciones.
Cuando está comprometido, te vuelve más vulnerable a resfriados, dolor de garganta y fatiga.
Si te enfermas con frecuencia, tu sistema linfático podría necesitar apoyo.