Opciones ideales:
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Caminar
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Rebotar en un mini trampolín
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Yoga (especialmente torsiones e inversiones)
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Saltos o aeróbicos suaves
4. Practica respiración profunda
El diafragma juega un papel clave en la circulación linfática.
La respiración abdominal profunda ayuda a impulsar la linfa hacia la circulación general.
Cómo hacerlo:
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Siéntate cómodamente y coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen.
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Inhala por la nariz expandiendo el abdomen.
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Exhala lentamente por la boca.
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Repite de 2 a 5 minutos al día.
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