La historia de Don José (72 años, Ciudad de México)
Don José comía bistec casi diario “porque siempre fue fuerte”. Empezó a sentir las piernas pesadas y se levantaba cansado. Su nefróloga le sugirió reducir carne roja y probar más pescado blanco y lentejas. En tres semanas dejó de necesitar las medias de compresión y volvió a caminar todos los días al mercado sin cansarse. “Pensé que ya no había remedio, pero era lo que comía”, dice ahora sonriendo.
Doña Martha adoraba el queso Oaxaca y los tacos al pastor. Sus tobillos se hinchaban tanto que dejó de usar sus zapatos favoritos. Cambió el queso por claras de huevo y el pastor por tofu a la plancha con nopales. “En 15 días volví a ponerme mis zapatitos rojos y hasta bailo en las tardes con mis nietos”, cuenta emocionada.