La clave es simple. Calidad, cantidad y contexto. Elegir ajo fresco, prepararlo bien y consumirlo como parte de las comidas reduce riesgos y mejora la experiencia.
Sugerencias prácticas
Elige dientes firmes y sin brotes verdes.
Usa uno o dos dientes al día, no más.
Machaca y deja reposar antes de cocinar.
Combínalo con verduras y proteínas.
Evita tomarlo solo y en ayunas si eres sensible.
Tabla 2: guía de uso responsable